El mecanismo de visión es sencillo: los rayos de luzrebotan en un objeto y se dispersan en otras direcciones, permitiendo a nuestros ojos detectarlo. El camuflaje plasmónico modifica la geometría de los materiales de forma que la luz que incide sobre ellos se anula mutuamente y el dispositivo, compuesto de cables de silicio recubiertos de una fina capa de oro, se vuelve invisible.
Más allá de la mera curiosidad, este invento tendrá múltiples aplicaciones, informan los científicos en el artículo que se publica en la revista Nature Photonics. Por ejemplo, se pueden incorporar píxeles con camuflaje plasmónico en cámaras digitales o sistemas de diagnóstico médico por imágenes, lo que reduciría el desenfoque producido por la diafonía entre píxeles vecinos, dando lugar a fotos de calidad y a imágenes médicas más nítidas.
Por www.muyinteresante.es